PARROQUIA DE LA... 的个人资料Parroquia de la Asunción...照片日志列表更多 工具 帮助

日志


6月28日

DOCUMENTO BASE 2008

Documento Base de Reflexión
de cara al nuevo
Proyecto de Pastoral Parroquial

 

1. El Señor Jesús, que “pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos” (Hch 10,38), después de haber predicado el Reino de la verdad y de la vida, de la santidad y de la gracia, de la justicia, del amor y de la paz, y después de habernos redimido con su muerte y resurrección, convocó a sus apóstoles antes de su ascensión al cielo y les mandó: “Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado, y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20). Fieles a esta tarea, los apóstoles, después de recibir la fuerza del Espíritu Santo el día de Pentecostés (cf. Hch 2,1-13), perdieron su miedo y anunciaron a todos el Evangelio de Jesucristo, Buena Noticia para todos los hombres de todos los tiempos.

2. La Iglesia prolonga a lo largo de la historia esa misma tarea: en su evangelización, anuncia a todos que Jesucristo es el Salvador; por medio de la liturgia eleva nuestro culto a Dios y derrama la gracia de su salvación en la celebración de los sacramentos, especialmente en la eucaristía; desde la caridad, anima a todos a una vida nueva desde el amor y la entrega, siguiendo el ejemplo del Señor. Y así va creciendo como Pueblo de Dios en medio de este mundo hasta que todo sea recapitulado en Jesucristo (cf. Ef 1,10).

3. Nuestra Parroquia de la Asunción de Martos está llamada también a realizar en el tiempo presente esa misma tarea en medio de nuestro barrio y en medio de nuestra ciudad, para gloria de Dios. Esa tarea de evangelizar, celebrar la fe en la liturgia y vivir en la caridad no es sólo una invitación de la Iglesia; es ante todo un mandato del Señor que “quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim 2,4). No podemos eludir nuestra responsabilidad como cristianos.

 

Propósito de esta reflexión

4. Como servicio a esta misión que tenemos encomendada os ofrezco, al cabo de casi un año entre vosotros, esta reflexión para que la leáis con sosiego, la meditéis con atención, y la oréis con piedad, pidiendo al Señor que a todos nos ilumine y nos dé fuerza y ánimo para poner en marcha un Proyecto de Pastoral acorde con el sentir del Señor y de su Iglesia y adaptado a las necesidades concretas de nuestra comunidad parroquial en estos momentos. La base de esta reflexión está en la voluntad de toda la Iglesia de encarar este tiempo que estamos viviendo con un nuevo dinamismo, un nuevo ardor, un nuevo lenguaje y unos nuevos métodos.

5. Este documento pretende haceros pensar e invitaros a que a lo largo de este verano vayáis aportando vuestras ideas. Os las agradezco ya de antemano y os aseguro que todas serán tenidas en cuenta. Vuestras aportaciones serán presentadas y dialogadas en la Asamblea Parroquial Extraordinaria que tendrá lugar a finales de septiembre, y a la que estáis invitados todos los feligreses de la Parroquia. Desde las conclusiones que entre todos extraigamos elaboraremos la programación pastoral de todos y cada uno de los grupos cristianos de nuestra comunidad.

 

Pasado, presente y futuro de nuestra Parroquia

6. Si queremos construir un futuro en firme de nuestra Parroquia tenemos que ser conscientes y valorar nuestro pasado y nuestro presente. A casi cuarenta años de la fundación de la misma no tenemos más que motivos para dar gracias a Dios por nuestra historia, tan llena de buena siembra y de buenos frutos.

Desde aquí quiero agradecer el trabajo de todos los que de una u otra forma han servido en esta porción de la viña del Señor, pero muy especialmente a los párrocos que me han antecedido: D. Francisco Pérez, D. Manuel Peña, D. José Lomas y D. Cristóbal Jiménez. Todos ellos han trabajado duro y han dejado una herencia preciosa, en especial el fuerte sentido de “comunidad” que nos anima a todos. Ese es un fuerte cimiento sobre el que podemos seguir construyendo nosotros ahora. Quiero apelar a vuestra memoria, a todos esos compromisos y trabajos que habéis hecho a lo largo de la historia de la parroquia, de los que os sentís orgullosos y recordáis con cariño. ¿No sería posible, ahora, revitalizar todo eso? ¿No sería posible volver a imprimir en nuestra comunidad ese sentido fuerte de familiaridad, de trabajo, de participación y de colaboración de todos?

Juan Pablo II decía que “es necesario que la Iglesia del tercer milenio impulse a todos los bautizados y confirmados a tomar conciencia de la propia responsabilidad activa en la vida eclesial. Junto con el ministerio ordenado, pueden florecer otros ministerios, instituidos o simplemente reconocidos, para el bien de toda la comunidad, atendiéndola en sus múltiples necesidades: de la catequesis a la animación litúrgica, de la educación de los jóvenes a las más diversas manifestaciones de la caridad.” (NMI, 46)

7. Para entender todo esto tenemos que tener presente la realidad social, cultural y religiosa que estamos viviendo. A comienzos de este nuevo siglo y nuevo milenio, somos testigos privilegiados de una época en plena ebullición y cambio en todos los niveles de nuestra existencia. Todos vemos cómo ha cambiado nuestra sociedad y nuestro pueblo. Esos cambios han sido a mejor, ¡qué duda cabe! Pero también nos damos cuenta de las sombras de los mismos. A nivel religioso contemplamos con preocupación cómo la fe y la moral cristiana ha perdido en gran parte ser el motor de la vida de las personas, especialmente de los jóvenes. Todos sabéis a lo que me refiero y no me quiero extender en ello. Pertenecemos a un pueblo profundamente religioso, pero falto de una formación religiosa suficiente que permita una vivencia gozosa y plena de la fe cristiana. No es este el momento de analizar las causas de este fenómeno y nuestra propia responsabilidad en las mismas. Y todavía es difícil vislumbrar las consecuencias que en un futuro más o menos próximo puede tener este fenómeno de secularización. Pero como cristianos tenemos que dar una respuesta y no quedarnos siempre en lo negativo y en lo complicado de la situación.

8. El cambio de nuestro tiempo se puede aventurar altamente positivo si es que realmente nos mejora a nosotros mismos como personas y como miembros de la gran familia humana. Pero si el cambio se quedara solamente en lo superficial, en lo técnico, entonces estaremos perdiendo una gran oportunidad. Jesús nos invita constantemente a fijarnos una meta, unos objetivos: no solamente “estar mejor”, sino sobre todo “ser mejor”, crecer a nivel humano. En ese sentido el Evangelio realiza un servicio inestimable a la persona y a la sociedad humanas. Es hora de decirlo alto y claro en el alba de este tiempo nuevo: el Evangelio, la auténtica fe cristiana, no está de sobra en nuestro mundo. Muy al contrario se convierte en luz y criterio de una humanidad nueva, más dichosa, más fraternal. La invitación de Jesús es hacerlo ya, aquí, ahora. El evangelio ha cumplido dos mil años, pero sigue siendo joven y está lleno de vitalidad. Más aún, estoy convencido de que es el único mensaje con apoyos sólidos y libre de cualquier interés, capaz de dar un impulso nuevo, más humano, a la sociedad que amanece.

9. Ahora la pregunta es: ¿realmente creo esto? ¿en verdad considero que el evangelio es “lámpara para mis pasos y luz en mi sendero” (Sal 119,105)? ¿realmente creo que la fe es un motor para el cambio en mi vida, en mi familia, en mi barrio, en el mundo? ¿estoy dispuesto a llevar a cabo el proyecto de vida nueva que me ofrece el Señor?

Los cristianos debemos responder afirmativamente; más aún podemos responder afirmativamente, y esa es la respuesta ilusionada que debemos dar y propiciar entre todos en nuestra comunidad parroquial de La Asunción de Martos. Poner las bases para esa respuesta afirmativa es el propósito del Proyecto Pastoral que entre todos realicemos a partir de septiembre.

 

El espíritu a imprimir en nuestra Parroquia

10. ¿En qué línea debemos trabajar? ¿Cuáles son los hitos que debemos asumir como fundamentales en ese Proyecto de Pastoral?

Siguiendo las palabras de Benedicto XVI, “la Iglesia de hoy debe reavivar en sí misma la conciencia de su deber de volver a proponer al mundo la voz de Aquel que dijo:  "Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida" (Jn 8,12).”

Para ello se hace necesaria una relación íntima, amistosa con el Señor, que se fraguará en la Eucaristía, en la celebración de los demás sacramentos y en la oración, viviendo personal y comunitariamente la santidad como condición propia de todos y cada uno de los cristianos.

La celebración de la Eucaristía debe ocupar un lugar preferente en nuestra programación pastoral, como fuente, centro y culmen de toda la vida cristiana. Es preciso insistir en este sentido, dando un realce particular a la Eucaristía dominical y al domingo mismo, sentido como día especial de la fe, día del Señor resucitado y del don del Espíritu, verdadera Pascua de la semana.

11. A nivel de evangelización, debemos dar gracias a Dios por el enorme y eficaz esfuerzo llevado a cabo por los sacerdotes y los catequistas, por los jóvenes y los grupos de matrimonios, por los chicos del coro y por los mayores de Vida Ascendente. Es un precioso tesoro para cuidar y acrecentar. Esta tarea de la evangelización es hoy por hoy más necesaria que nunca. Debemos crear ámbitos de formación cristiana y aprovechar los que ya tenemos, fortaleciendo la Escuela de Fundamentos Cristianos que ya existe en Martos. Planteémonos, por ejemplo, cómo aprovechar las nuevas tecnologías. Así mismo quiero hacer una llamada a los catequistas para que se planteen como crecer en el conocimiento del Señor, para poder ellos a su vez transmitir el don de la fe.

12. El fin último es convertirnos todos en testigos del amor, ya que “en esto conocerán todos que somos discípulos de Jesús: si nos tenemos amor los unos a los otros” (cf. Jn 13,35) y crear lazos de comunión entre nosotros y con los cristianos de las demás parroquias de nuestra ciudad y de nuestra diócesis. La Iglesia nos urge a la opción preferencial por los más pobres que debe animar toda la vida de caridad en la Iglesia y que supone un ámbito especial de actuación de los laicos. Desde aquí quiero hacer, pues, un llamamiento a todos los fieles para una renovación seria en el espíritu y en la acción de nuestra Cáritas Parroquial, para que en comunión con la Interparroquial y la Diocesana, y en colaboración con otras instituciones, sea más eficaz en su tarea.

13. No quiero olvidar las necesidades materiales de nuestra parroquia. Difícilmente llegamos actualmente a unas condiciones de autofinanciación. Estamos haciendo un esfuerzo grande por lograr unas mínimas infraestructuras que propicien una labor pastoral eficaz. Eso sin entrar en el deterioro de las dependencias parroquiales. No podemos cerrar los ojos y escurrir el bulto. El sostenimiento económico de la Parroquia depende principalmente de todos nosotros y de nuestra generosidad. El Consejo Económico deberá trabajar fuerte en concienciar e informar convenientemente de todo ello a la feligresía.

14. Queridos hermanos: permitidme una confesión propia de un joven sacerdote ilusionado con su trabajo y empeñado en nuestra parroquia de La Asunción.

 Yo no me conformo con una parroquia donde haya una vivencia mediocre de la fe. Sueño con una parroquia modelo donde el Evangelio se viva con todas sus implicaciones. Quiero una parroquia viva donde todos estemos implicados e integrados en la causa del Señor; quiero una parroquia abierta al barrio y a sus gentes sean como sean; quiero una parroquia que ponga empeño en la evangelización de todos; quiero una parroquia que forme cristianamente a todos, especialmente a sus agentes de pastoral. Quiero una parroquia abierta a los niños y a los jóvenes, donde éstos puedan formarse cristianamente y desarrollar todas sus potencialidades vitales, sintiéndose como en su propia casa; quiero una parroquia donde los adultos, y muy especialmente los padres de familia, encuentren apoyo, comprensión y luz para llevar a cabo su trabajo y su inestimable tarea en esta sociedad; quiero una parroquia donde todos los grupos cristianos de formación, de culto, o de caridad, donde todos los movimientos, trabajen por la gloria del Señor y el crecimiento humano y espiritual de sus componentes; quiero una parroquia donde los ancianos encuentren ternura y sosiego y puedan enriquecernos a todos con su experiencia de vida y con su trabajo; quiero una parroquia que se cuide de los más pobres y de los enfermos del barrio; quiero una parroquia que anuncie a todos la verdad del Evangelio y el gozo de ser cristiano; quiero una parroquia, ante todo, que ame a Dios, que ore, que celebre la fe en la eucaristía y en los sacramentos. Quiero una parroquia que sea del Señor y que sea lo que el Señor quiere.

15. Hermanos, expresamente he hecho un recorrido muy general de lo que considero importante para la etapa que se abre a nuestra parroquia. Sois vosotros los que debéis concretizar y definir los objetivos y disponeros a colaborar intensamente en el trabajo a realizar. Nuestro trabajo no parte de cero. Existe en la Parroquia un potencial enorme en sus feligreses. Que esto no se quede en papel mojado depende de todos. Gracias por vuestra atención. Pongamos este proyecto en manos de nuestra titular, la Santísima Virgen Asumpta al cielo, pidiéndole alcance para nosotros la bendición del Señor.

Termino citando al recordado Juan Pablo II: “¡Caminemos con esperanza! Un nuevo milenio se abre ante la Iglesia como un océano inmenso en el cual hay que aventurarse, contando con la ayuda de Cristo. El Hijo de Dios, que se encarnó hace dos mil años por amor al hombre, realiza también hoy su obra. (...) El Cristo contemplado y amado ahora nos invita una vez más a ponernos en camino: «Id pues y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28,19). El mandato misionero nos introduce en el tercer milenio invitándonos a tener el mismo entusiasmo de los cristianos de los primeros tiempos. Para ello podemos contar con la fuerza del mismo Espíritu, que fue enviado en Pentecostés y que nos empuja hoy a partir animados por la esperanza «que no defrauda» (Rm 5,5).”

 

Facundo López Sanjuán,
Párroco de La Asunción de Martos

Martos, junio de 2008

 

CUESTIONARIO - DOCUMENTO BASE 2008

Cuestionario para la reflexión

1.- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención del Documento Base? ¿Por qué?

2.- Evangelización – Liturgia – Caridad son las tres tareas de la Iglesia. En nuestra parroquia existen algunos grupos que se dedican a esas tareas. ¿Qué propones para revitalizar esos grupos y hacer que funcionen mejor y sean más eficaces?

a) Respecto a los grupos de evangelización (catequesis de niños, formación de catequistas, grupos de matrimonios, homilía, hoja parroquial, cursos para mayores, escuela de formación, Vida Ascendente, web...)

b) Respecto a los grupos de liturgia (lectores, monaguillos, misa dominical, celebraciones solemnes, Coro Parroquial, Taller de oración...)

c) Respecto a los grupos de caridad (Cáritas Parroquial, Visitadores de enfermos...)

3.- ¿Propones crear algún grupo o actividad que consideres importante y que aún no existe en la parroquia? ¿Cómo?

Nombre y Apellidos: ______________________________________________

Dirección: ____________________________________ ; Tfno: ____________

Las respuestas a este cuestionario podéis hacerlas bien a nivel personal o bien a nivel de familia o de grupo. Podéis entregarlas en la Parroquia o por e-mail (asunciondemartos@hotmail.com) durante los meses de julio y agosto. Agradecemos de todo corazón tus sugerencias, la cuales se tendrán en cuenta en la elaboración del Proyecto Pastoral.

¡ENTRE TODOS CONSTRUIMOS LA PARROQUIA!

6月21日

HOJA PARROQUIAL Nº 33 - Domingo XII - T.O. 22 junio 2008

FIN DEL CURSO PASTORAL

 

La Asunción vista desde la Peña

 

Llega el verano. Muchos piensan ya en sus vacaciones; otros no podrán tenerlas. Dios no se va de vacaciones, seguirá entre nosotros. A nivel pastoral este es un tiempo para el relax, para el descanso, para disfrutar de la familia, de la vida, de la naturaleza… para la reflexión. Los distintos grupos parroquiales están cerrando en estos días sus actividades habituales. Así los movimientos Equipos de nuestra Señora, Encuentro Matrimonial, Vida Ascendente, clausuraron el curso esta semana pasada a nivel diocesano… otros lo haremos a lo largo de esta a nivel parroquial. Entramos en un tiempo de descanso, pero no es un tiempo para olvidarnos de Dios…

 

 

Palabra del Señor

Lectura del Santo Evangelio según san Mateo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

No tengáis miedo a los hombres, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse.

Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído pregonadlo desde la azotea.

No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo.  No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones.

Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo, también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.

 

(Mateo 10,26-33)

 

 

 

Para la reflexión y el diálogo

En medio de cualquier adversidad surge siempre un rayo de luz, "no tengas miedo, el Señor está a tu lado, camina contigo". Ahí está el proceder del hombre que siente la cercanía de Dios. Ni siquiera se defiende, su confianza está puesta en el Señor. ¡Qué parangón tan claro con el evangelio de Mateo que escuchamos hoy! Una persona que opta libremente por Cristo desempeña su misión entre contrariedades, críticas, oposición... Siempre habrá alguien que quiera callarlo. Pero si todo lo hace por el Señor, tendrá coraje y fuerza para ser testigo de Cristo donde se encuentre.

Este Evangelio es una exhortación a la valentía y a la confianza. No hay qué temer. Y es que hay tres fuerzas escondidas que se han aliado para vencer todo miedo:

-         Una es la fuerza incontenible de la Buena Noticia que se va a anunciar. Nada podrá detenerla. Por eso cualquier foro de proclamación es útil.

-         La segunda es la fuerza interior de los evangelizadores. Nada podrá neutralizar sus ansias de vida.

-         La tercera fuerza aliada  es la protección providencial de Dios, que llega hasta límites insospechados.

Dios está de nuestra parte. Ahora tendremos que desenmascarar los propios miedos: el temor al futuro o a quedarnos solos en el presente, la cobardía ante el qué dirán... Dios sigue gritando su palabra: “No temáis”.

 

 

 

 

LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

26. La preparación de la Comunión. El Padrenuestro

Toda la celebración de la Eucaristía conduce hasta este último momento: participar en la mesa preparada, alimentarse del Cuerpo y de la Sangre de Jesucristo. En el Banquete Pascual, al que está invitada la Iglesia. Es comunión con Dios y con los hermanos. Tres son los ritos que preparan y conducen a esta participación en el banquete: el Padrenuestro, el gesto de la paz y la fracción del pan. Con ellos se resaltan dos aspectos decisivos de la Comunión, que la Eucaristía significa y realiza: el anhelo escatológico del Reino de Dios y la comunión mutua entre los cristianos.

 

1. EL PADRENUESTRO

Es la oración del Señor, la plegaria de los hijos del Padre.

Manifiesta todo lo que se nos da sacra­mentalmente en la Comunión: el pan de es­te mundo y el Pan de Vida, el Reino, el per­dón de Dios y la capacidad de perdonamos mutuamente, la liberación del mal y del Ma­ligno. El presidente de la celebración lo introduce con una invitación sencilla, el Mi­sal dice que “con estas o parecidas pala­bras” (e indica cuáles). No es, por tanto, el momento de hacer una pequeña homilía, que aburre, cansa y distrae. Difícilmente mejoraremos los modelos que nos ofrece el Misal o la Liturgia de las Horas. Ni se tra­ta tampoco de ofrecer el Padrenuestro por nadie, ni de cantarlo con letras a veces demasiado “cursis”, sino de repetir la oración que nos en­señó el Señor, de modo que esta oración nos prepare para recibir mejor la Eucaris­tía. Sobran todos los adornos con que a ve­ces se rodea el rezo del Padrenuestro. La Oración del Señor tiene suficiente impor­tancia por sí misma y no necesita de nin­gún añadido. Y si la cambiamos, ya no es la oración del Señor.

 

 

 

NOTICIAS

 

-         Los socios y amigos de la parroquia están pagando su cuota anual en estos días.

 

-         Los consejos de Pastoral y Economía harán evaluación del curso en la reunión del próximo viernes.

 

-         El próximo domingo el párroco hará publico un Documento de Reflexión sobre la situación pastoral de la Parroquia.

 

 

AVISOS

 

Lunes, 23

10,00 Convivencia fin de curso de sacerdotes

16,30  Limpieza del Templo

19,00  Vida Ascendente

Jueves, 26

18,00  Cáritas Parroquial. Acogida

20,00  Oración ante el Señor

Viernes, 27

21,00  Consejos Parroquiales de Pastoral y Economía

Domingo, 29

SOLEMNIDAD DE LOS SANTOS PEDRO Y PABLO

11,00  Celebración Comunitaria de la Unción de los enfermos

20,30  Celebración del fin de curso pastoral

 

 

6月13日

HOJA PARROQUIAL Nº 32 - Domingo XI (T.O.) 15 junio 2008

ROGAD AL SEÑOR DE LA MIES…

 

 

Interior contraportada

 

El evangelio de este domingo, providencialmente, viene a recordarnos la necesidad de orar por las vocaciones y de desarrollar una positiva pastoral vocacional en nuestras comunidades. Con alegría hemos recibido estos días la noticia de la próxima ordenación sacerdotal de cinco diáconos en nuestra diócesis; dos de ellos –Manolo y Juan– han estado “de prácticas” en nuestra Parroquia durante este curso. Les damos la enhorabuena y seguimos rezando para que el Señor de la mies envíe obreros a su mies, y si además salieran de nuestra parroquia, mejor… ¿No crees?

 

Palabra del Señor

Lectura del Santo Evangelio según san Mateo

En aquel tiempo, al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:

- «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»

Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.

Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judás Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:

- «No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel.

Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.»

 (Mateo 9,36-10,8)


 

11_to_a

 

Para la reflexión y el diálogo

Si el domingo pasado se nos presentaba la vocación del publicano Mateo, hoy el Señor elige al resto de sus apóstoles. Serán los enviados a continuar y extender al mundo entero la obra de Jesús. El apostolado sigue siendo necesario en nuestro tiempo. Hoy, como nunca, es inmensa la mies en nuestro mundo, y escasean los trabajadores en esa mies. Tenemos un serio problema por la falta de respuesta a la vocación del Señor. En nuestras comunidades tenemos que fomentar el cuidado de las mismas, mediante la oración, la promoción y el apoyo a los jóvenes que intuyan la llamada. ¿Lo hacemos? Y tú, joven, ¿te has planteado que quizás el Señor confíe en ti y te esté llamando?

 

 

 

LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

25. Las intercesiones y la doxología

La salvación definitiva ya ha llegado con Jesucristo, pero todavía no se ha manifestado en su plenitud; los cristianos tenemos que recorrer un ca­mino duro y doloroso. Por eso pasamos a recordar en la misa las necesidades de la Iglesia y del mundo. Nombramos al Papa y a nuestro Obispo, no para pedir por ellos, sino para manifestar nuestra comunión con la Igle­sia local y la Iglesia Universal, de las que el Papa y el Obispo son los guías y pastores. Con ello también ponemos de manifiesto que lo que estamos haciendo no es una ce­lebración personal o de un grupo determi­nado, sino una celebración en comunión con toda la Iglesia. Pedimos por la Iglesia peregrina, por los difuntos y tenemos pre­sentes a los santos, sobre todo, a la Virgen María y a los Apóstoles.

 

La Doxología es la aclamación final al Padre, por Je­sucristo, en la comunión del Espíritu Santo:

“Por Cristo, con Él... y en Él”. Por Cristo nos han venido de Dios todos los bienes y por Cristo se eleva al Padre nuestra mejor ala­banza. Así Cristo es el mediador en am­bos sentidos: descendente y ascendente. Por eso el sacerdote eleva el Pan y el Vino convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cris­to, porque resumen toda la creación y to­da la historia de la Salvación.

Aunque el común de los fieles suele co­nocer como “elevación” la que el sacerdote hace mostrando al pueblo el pan y el vino recién consagrados, ésta es propiamente hablando, la auténtica “elevación” de toda la Misa.

La Asamblea responde “Amén” que debería ser cantado solemne­mente. Un “amén” que se convierte en pa­labra clave de toda nuestra participación. Un “Amén” que resume y apostilla nuestra adhesión plena a cuanto hemos hecho en la Plegaria Eucarística:

Ante los dones que el Señor nos ha he­cho: ¡Amén!.

Ante la transustanciación del pan y del vino en Cuerpo y Sangre del Señor: ¡Amén!

Ante la proclamación de que Cristo, muerto y resucitado, vive para siempre a la derecha del Padre: ¡Amén!

Ante la ple­garia hecha por el Papa, los obispos y unos por otros: ¡Amén!

¡Amén! Palabra extraordinaria que utili­zaremos eternamente en el cielo para ado­rar al Padre! (Ap 5, 14).

 

 

 

 

NOTICIAS

 

-         Se suspende la Asamblea de Cáritas Interparroquial prevista para el próximo viernes.

-         Los catequistas valoran positivamente el curso que termina y se proyectan nuevos retos para el próximo.

-         Esta semana cursillos prematrimoniales en Santa Marta.

-         Se alarga el plazo para presentar a concurso los puzzles de pegatinas hasta el domingo, 22.

 

 

AGENDA

 

Lunes, 16

16,30  Limpieza del Templo

20,00  Semana de Cursos Prematri-moniales en Santa Marta

Jueves, 19

18,00  Cáritas Parroquial. Acogida

20,00  Oración ante el Señor

Sábado, 21

19,00  Ensayo Coro Parroquial

19,30  Celebración del Bautismo

21,00  Oración Jóvenes

Domingo, 22

Domingo XII – Tiempo Ordinario (A)

 

6月6日

HOJA PARROQUIAL Nº 31 - DOMINGO X - T.O. - 8 JUNIO 2008

JUNIO: MES DEL CORAZÓN DE JESÚS

EL PROXIMO DOMINGO
TRASLADAREMOS LA IMAGEN DEL CORAZÓN DE JESÚS
A LA ERMITA DE SAN MIGUEL

 

DSC02231 

El pasado 1 de junio S.S. Benedicto XVI, durante el rezo del Ángelus, nos recordaba a los cristianos el sentido de nuestra veneración por el Sagrado Corazón de Jesús, símbolo de la fe cristiana, pues expresa de una manera sencilla y auténtica la "buena noticia" del amor, resumiendo en sí el misterio de la encarnación y de la Redención. Al final de la alocución invitaba a renovar el amor al Corazón de Cristo, teniendo presentes las intenciones de oración que el mismo Benedicto XVI ha propuesto a toda la Iglesia, especialmente para que los cristianos cultivemos nuestra amistad con Cristo y comuniquemos la fuerza de su amor. En nuestra Parroquia nos disponemos a trasladar de nuevo la Imagen de Jesús a San Miguel, donde se venera habitualmente.

 

 

Palabra del Señor

Lectura del Santo Evangelio según san Mateo

En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:

-«Sígueme.»

Él se levantó y lo siguió.

Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.

Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:

-«¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?»

Jesús lo oyó y dijo:

-«No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos.

Andad, aprended lo que significa "misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

 

 (Mateo 9,9-13)

 

 

Para la reflexión y el diálogo

El amor de Jesús no conoce fronteras. Este evangelio de la vocación de Mateo es un claro ejemplo. Jesús busca a un pecador como Mateo, que hasta ese momento se había dedicado a recaudar injustamente impuestos a los pobres de Israel y llega incluso a compartir su mesa con más publicanos y pecadores. El amor de Jesús, además, sana e infunde una nueva vida en aquellos que se encuentran con él, dándoles un sentido nuevo a sus existencias.

 

 

 

 

LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

24. Después de la Consagración

Después de la consagración del pan y del vino, el sacer­dote reemprende la Plegaria y vuelve a recordar lo que Jesús hizo, no sólo du­rante su última Cena, sino durante toda su vida, incluso recuerda su venida al final de los tiempos.

Esta referencia al pasado, este memorial es algo más que un simple recuerdo. Tie­ne la virtud de revivirlo. Lo que sucedió en­tonces, vuelve a suceder aquí y ahora pa­ra nosotros. Nosotros mismos entramos dentro del acontecimiento salvador de la Pascua del Señor.

Por eso se califica a la Eucaristía como “memorial de la Pascua de Cristo”. Por eso mismo estamos en el núcleo central de la Plegaria que elevamos al Padre.

Al recuerdo se une el ofrecimiento. El memorial del misterio pascual de Jesús lleva a presentar al Padre este sacramen­to, que es la única ofrenda que ha realizado plenamente la unión entre Dios y los hom­bre, el único sacrificio, la única donación amorosa total, que ha cumplido definitiva­mente lo que los antiguos sacrificios no po­dían realizar.

La entrega que hizo Jesús en la Cruz, se actualiza en la celebración de la Eucaris­tía. La Eucaristía no es un sacrificio en sentido absoluto, sino relativo, en relación con el de la Cruz, que es el único Sacrifi­cio, suficiente e irrepetible. Lo que hace la Iglesia es poner en la presencia del Padre el acontecimiento de la Muerte Pascual de Cristo. No ofrecemos a Dios animales o cosas, sino a Jesucristo, al que nosotros nos unimos para ofrecernos con Él.

Junto con esta ofrenda, la Iglesia invo­ca de nuevo al Espíritu Santo, para que lo mismo que ha convertido el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, convierta a la asamblea reunida en Cuerpo del Señor.

La Iglesia se une a Jesucristo para ofre­cerse junto con Él al Padre. Unimos toda nuestra existencia, con lo bueno y con lo malo, a la donación de Cristo. Una ofren­da que ha de abarcar toda nuestra vida y no sólo el momento de la celebración euca­rística.

 

 

 

 

NOTICIAS Y AVISOS

 

Lunes, 9

10,30  Reunión de sacerdotes arciprestazgo

16,30  Limpieza del Templo

19,00  Vida Ascendente

Martes, 10

18,00  Reunión de Catequistas de 1º-2º-3º

Miércoles, 11

18,00  Reunión de Catequistas de 4º-5º-6º

Jueves, 12

20,00  Oración ante el Señor

Viernes, 13

18,00  Reunión de Catequistas Confirmación

Sábado, 14

12,00  Encuentro Matrimonial

Domingo, 15

Domingo XI – Tiempo Ordinario (A)

12,00  Clausura del curso ENS

21,00  Traslado de la Imagen del Corazón de Jesús a la ermita de San Miguel

 

-   Los catequistas no olvidéis traer las listas de los niños a la reunión.

-   Los niños que queráis presentar el puzzle a concurso podéis hacerlo hasta el viernes 13 de junio.

-   El próximo domingo, 15 de junio, al finalizar la Misa de las tarde procederemos al traslado de la Imagen del Sagrado Corazón de Jesús desde la Parroquia a San Miguel.

-   Los movimientos familiares establecidos en nuestra Parroquia “Equipos de Nuestra Señora” y “Encuentro Matrimonial” clausuran el curso pastoral a nivel diocesano.